Diversos estudios muestran que la mayoría de los casos de sumisión química ocurren en entornos de ocio nocturno. Un estudio de la Cardiff University junto con la organización Stamp Out Spiking reveló que más del 90 % de los casos suceden en lugares con licencia, como bares, pubs o discotecas, donde el ambiente festivo y el consumo de bebidas alcohólicas pueden dificultar que las víctimas detecten lo sucedido.

En España, el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses ha registrado un aumento en casos sospechosos de sumisión química: 950 en 2021 y 1.648 en 2022. Este crecimiento refleja tanto una mayor incidencia como un aumento en la denuncia y la concienciación social.

El Plan Nacional sobre Drogas señala que muchos incidentes relacionados con bebidas adulteradas ocurren cuando las personas dejan su bebida desatendida o aceptan consumiciones de otros. Algunas sustancias utilizadas no alteran el sabor, olor ni color de la bebida, lo que dificulta su detección.

Por eso, la prevención es clave. Herramientas como la pajita inteligente antidrogas ayudan a los jóvenes a disfrutar del ocio con consumo responsable, detectando sustancias sospechosas en sus bebidas alcohólicas y alertando antes de que ocurra un daño. Informarse y estar alerta puede marcar la diferencia en la seguridad personal en estos entornos.